El equipo rojiblanco fue de más a menos y sufrió una derrota justa que le obliga a ganar en la última jornada
El Zamora CF se marchó de vacío del Anxo Carro tras firmar un partido gris ante el CD Lugo, que se impuso con claridad por 2-0 en la jornada 37 de Primera RFEF. Los de Juan Sabas, que necesitaban puntuar para afianzar su plaza en la Copa del Rey, no fueron capaces de levantarse del mazazo que supuso el gol en propia puerta de Kike Márquez y acabaron firmando una de sus actuaciones más planas de la temporada.
El inicio fue equilibrado. El Zamora salió valiente, con un disparo lejano del propio Márquez y una ocasión clara de Jorge González para el Lugo que se marchó alta. Fermín sostuvo al equipo con una gran intervención a Raúl, mientras Tresaco y Lucero merodeaban el área rival sin acierto.
El descontrol terminó penalizando a los visitantes. En el minuto 37, una falta lateral ejecutada por Roger acabó con Kike Márquez introduciendo el balón en su propia portería. El 1-0 hizo daño al Zamora, que llegó al descanso sin ideas y con malas sensaciones.
Sabas agitó el banquillo al descanso con la entrada de Frimpong y Priego, y el Zamora tuvo una reacción momentánea. Pudo empatar en el 49’ con un penalti detenido por Fermín y rechazado al palo tras el disparo de Raúl. Pero el espejismo se desvaneció. Jerry hizo el 2-0 en un mano a mano a los 68 minutos tras una pérdida de balón y la sentencia fue definitiva.
Ni los cambios posteriores con Pito Camacho, Dani Hernández o Álvaro Romero lograron alterar el ritmo del partido. El Zamora apenas inquietó al meta gallego y terminó cayendo sin capacidad de rebelarse, en un duelo en el que se vio superado en intensidad, acierto y confianza.
Con esta derrota, el Zamora necesitará ganar en la última jornada y esperar resultados para asegurar su plaza copera. La visita de la Segoviana a un Ruta de la Plata que dictará sentencia marcará el cierre de curso para un equipo que llega justo de gasolina y, a tenor de lo visto en Lugo, también de fe.


